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    CÓMO PREVENIR LA TIMIDEZ DESDE LOS PRIMEROS MESES

 

Más sobre Timidez

Ya desde los primeros meses de vida los niños se diferencian en su actitud ante las experiencias de la vida cotidiana, y sobre todo ante los cambios, los extraños, etc.

Mientras que algunos niños manifiestan una actitud alegre y sociable, otros se muestran temerosos y tímidos. Se trata de una cuestión de temperamento.

Esos niños de temperamento temeroso y/o tímido presentan una ansiedad elevada y, si continúan así a lo largo de los años, van a tener más probabilidad de desarrollar miedos y timidez (la timidez no es sino una clase de miedo a las relaciones sociales) y, en los casos extremos, algún otro trastorno emocional.

-Cómo actuar ante un niño tímido

-Libros infantiles para superar la timidez

Por eso es importante prevenir los miedos y la timidez desde las primeras semanas de vida.

¿Qué pueden hacer los padres para prevenir la aparición de miedos en sus bebés?

-En primer lugar, tener en cuenta que si ellos mismos son temerosos y tímidos tienen más probabilidad de desarrollar y/o mantener la actitud de miedo de los niños. Es decir, deberían ellos afrontar y superar sus propios miedos y ansiedades.

-Deben enseñar al niño a calmarse sólo. Eso quiere decir no cogerlo inmediatamente cuando empiece a llorar, sino permitirle que se tranquilice solo, primero acercándose a el, luego hablándole, y sólo finalmente cogiéndole durante unos minutos para luego volver a dejarle en la cuna. De esa manera se le da al niño la oportunidad de calmarse por sí mismo lo que le dará mayor seguridad y le hará menos dependiente de lo que los adultos hagan.

-Debe permitírsele algún objeto que le proporcione seguridad (peluche, manta, etc.). Dicho objeto potencia la sensación de seguridad y le hace al niño enfrentar mejor las situaciones de ansiedad.

-Exponer al niño a las dificultades o situaciones de miedo gradualmente, de modo que se adapte progresivamente a esas situaciones. Por ejemplo, ante el miedo al agua los padres lo van acercando progresivamente, mientras le acarician, le cantan, etc., hasta que consiga superar la aprensión al agua.

-No privarle o separarle de situaciones nuevas que le produzcan recelo, temor o incomodidad. A pesar de sus reacciones, no impedir que se enfrente a situaciones que son normales en la vida familiar. Hay que ayudarles a adaptarse a ellas, pero no modificar hábitos para evitarles incomodidad. De lo contrario le estarán sobreprotegiendo y afianzando sus temores.

 

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