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    EL NIÑO QUE TIENE MIEDO A DORMIR SOLO

 

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Algunos niños pueden pasar por etapas en las que tienen miedo de quedarse solos en su habitación por lo que son incapaces de dormir sin la presencia del adulto. Y si se despiertan de madrugada se meten en la cama de sus padres.

¿Cómo superar esta situación?

Una manera efectiva es la de habituar poco a poco al niño a la soledad de su habitación de modo que paulatinamente vaya venciendo el miedo.

La exposición puede comenzar pidiéndole que esté unos minutos solo en su habitación durante el día. Si es necesario permaneceremos al lado de la puerta. Se repetirá las veces que sea necesario hasta que no sienta miedo de estar solo.

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 Poco a poco hay que ponerlo un poquito más difícil. Por ejemplo, ampliando el numero de minutos que pasa solo, hasta llegar a media hora.

Una vez que es capaz de estar solo ese tiempo, vamos aumentando también poco a poco la distancia en la que nos situamos desde la puerta de su habitación, hasta que sea capaz de tolerar sin miedo que permanezcamos, por ejemplo, en el salón mientras el se queda en su habitación.

Es conveniente también ir animando al niño haciéndole ver cómo va progresando.

El siguiente paso puede ser el de estar solo en su habitación pero ya en horario nocturno, por ejemplo, aproximadamente la hora de acostarse.

Cuando el niño sea capaz de aguantar media hora en su habitación, ya se le puede pedir que comience a dormir en su habitación.

 Si esta etapa se comienza en vacaciones o fines de semana el niño puede acostarse más tarde con lo que estará más cansado y conciliará antes el sueño.

Al principio, el adulto se quedará con él hasta que se duerma. Una vez dormido, el adulto puede elegir entre marcharse a dormir a su habitación, quedarse a dormir en una habitación contigua o más cercana, o incluso echar un colchón cerca de la puerta para que el niño se sienta más seguro.

La progresiva retirada hasta que sea capaz de dormir solo sin ninguna ayuda del adulto dependerá de las dificultades de cada niño.
 

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