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pensamientos positivos (“voy a
conseguirlo”, “la situación es difícil, pero podré con
ella”…) - EN VEZ DE
PREOCUPARTE, HAZ ALGO DIVERTIDO.
Pensar en algo agradable, hacer algo que te guste (coger la
bici, leer un comic, jugar a la videoconsola..) hará que te
olvides de tus preocupaciones.
- HAZ EJERCICIO.
Con el ejercicio físico tu cuerpo estará más relajado y dará
salida al exceso de tensión que producen el miedo y las
preocupaciones, y además tu mente funcionará mejor.
- LLEVA UNA DIETA EQUILIBRADA.
Come abundante fruta y verdura y no abuses de los dulces ni
de las bebidas con cafeína
- RESPIRA PROFUNDAMENTE.
Cuando estamos nerviosos respiramos rápido y
superficialmente, porque solo llenamos la parte superior de
los pulmones. Tú puedes mejorar la respiración, haciéndola
lenta y profunda. Para eso debes llenar los pulmones
lentamente hasta el fondo y luego echar el aire también
lentamente. A la vez que exhalas el aire piensa en que
expulsas con él los miedos y las cosas que te preocupan.
- UTILIZA LA RELAJACIÓN.
No se puede tener miedo y estar relajado a la vez. Por eso,
si aprendes a relajarte podrás contrarrestar las sensaciones
de miedo y te ayudará a acercarte o superar la situación
temida. Un método muy fácil de relajar los músculos es el de
concentrarse en una parte del cuerpo (por ejemplo el brazo)
y apretar la mano fuerte durante unos segundos para sentir
la tensión de los músculos del brazo; en cuanto dejes de
apretar notarás el alivio y la sensación de relajación en el
brazo. Tendrías que repetirlo una o dos veces y hacer lo
mismo con todas las partes del cuerpo.
- IMAGÍNATE UNA ESCENA AGRADABLE.
Si ya sabes respirar lentamente y relajar tus músculos,
intenta imaginar una escena agradable y que te proporciona
tranquilidad (por ejemplo, que estás tumbado en una playa
tranquila, notando la calidez de los rayos del sol sobre tu
cuerpo, o que estás viajando encima de una nube, flotando en
el aire, mientras el viento se lleva tus preocupaciones…).
- LLEVA UN DIARIO.
Escribir sobre lo que vas sintiendo, las estrategias que
mas te ayudan, o simplemente escribir lo que debes decirte a
ti mismo cuando sientas miedo o preocupaciones te será
también de gran ayuda, porque entenderás mejor lo que te
pasa y cómo puedes mejorar.
- NO TEMAS HABLAR DE TUS MIEDOS.
Es probable que otras personas (amigos o adultos) quieran
que dejes de sentir miedo y actúes de una manera más
decidida y valiente. Tu puedes contestarle que todos podemos
tener algún miedo y que no hay motivo para ocultarlo
- UTILIZA LA DESENSIBILIZACIÓN.
Muchas veces evitamos el pensar en nuestros miedos, porque
así no sentimos más seguros. ¿Y si hiciéramos lo contrario?.
Por ejemplo, prueba a repetir muchas veces: “Me dan miedo
los perros… me dan miedo los perros…”. Escríbelo también
muchas veces. Tal vez descubras que esas palabras no te
asustan tanto, o llegues a ver la situación de otra manera.
- ES MEJOR PREVENIR.
A veces podemos evitar que se den situaciones que nos
provoquen miedo. Por ejemplo, un niño que tiene miedo a las
pesadillas, no debería ver antes de acostarse películas que
le puedan asustar, ni debería cenar comidas picantes o tomar
bebidas con cafeína.
Por último, recuerda que en algunos casos la mejor ayuda que
puedes ofrecer al niño para que supere sus miedos es
consultar con un psicólogo.
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