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- Los padres de niños divorciados, como
todos los padres, cometen errores. Cuando un niño pasa parte
de su tiempo con un padre y parte con el otro, los padres
pueden cometer algunos de los siguientes errores: Utilizar a
los hijos como espías; utilizar a los hijos para transmitir
mensajes; refugiarse demasiado en sus hijos e intentar
convertirlos en sus amigos; castigar al hijo por un error
cometido por el padre o la madre; intentar poner al hijo de
su parte y en contra del padre o de la madre.
- Los hijos de padres divorciados deben estar alertas para
no responder a preguntas relativas a cuestiones de dinero
del otro padre, o a las relaciones del otro padre con otras
personas. Igualmente tampoco deberían transmitir mensajes
que: pudieran motivar una pelea; critiquen a la otra
persona; sobre dinero; sobre cambios de horario; sobre
hábitos o relaciones personales
- No es bueno que los hijos se pongan de parte del padre o
de la madre, ya que el divorcio es asunto de los padres.
- No se debe tener miedo a criticar los errores o defectos
del ex-cónyuge. Lo mejor es intentar ser realistas y hablar
tanto de sus virtudes como de sus defectos.
- Tampoco se debería engañar al niño diciendo que su padre o
madre que le ha abandonado, todavía le quiere si no es así.
Es mejor afrontar la realidad y que el niño sepa la verdad.
- Para que las visitas de fin de semana al padre o madre
divorciado sean más divertidas y provechosas los niños
pueden: hacer una lista de las cosas que les ha pasado desde
la última visita; llevarse algún juguete y/o música para
estar más a gusto; invitar a algún amigo para que les visite
algún rato, etc.
- No es aconsejable que los niños comparen las normas de los
padres: "Papá me deja hacer esto...", "Mamá siempre me
da..." pues es muy probable que así no se consiga ningún
beneficio.
- Los niños no deberían utilizar a sus padres para poner a
uno en contra del otro y así obtener beneficios de ambos.
- Si los compañeros se burlan de un niño porque sus padres
se han divorciado, éste no debe hacerles caso, sino
comportarse normalmente, ya que lo que digan o piensen no
tiene por qué hacerle daño, solo indica que esos niños están
equivocados o tienen otros problemas.
-Si un padre o madre divorciado comprueba que su hijo se
siente diferente, puede ayudarle reuniéndose con otros
padres en la misma situación de modo que su hijo entable
relaciones con otros niños que estén viviendo una
experiencia similar.
- Un niño no tiene por qué sentirse avergonzado si su padre
o su madre ha tenido graves problemas (alcoholismo,
delincuencia, enfermedad mental), ya que esas son
circunstancias que él no puede controlar, por lo que sigue
siendo un niño válido como persona y digno de recibir el
cariño de otros.
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