EL CONTROL DE UNA CRISIS VIOLENTA EN EL AULA

 

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Los educadores algunas veces se encuentran con problemas de violencia en el aula por parte de algún niño que ha perdido el control de su conducta y desafía violentamente a compañeros y hasta al mismo profesor.

Ya pasaron los tiempos en que el profesor tenia ineludiblemente que demostrar que superaba al alumno... hasta en actitudes de violencia.

En estos casos de desafío frontal, se trata de aplicar técnicas de control de las crisis.


Ante una crisis de violencia, el adulto debe tener claro que no debe responder de manera autómatica a las conductas de violencia.

 

Primero, porque puede que esa respuesta autómatica empeore la situación en vez de apaciguar al niño.

Y en segundo lugar, porque el profesor es responsable de ofrecer un modelo adecuado de resolución de conflictos que no se base en la violencia.

Esa situación deberá tratarse educativamente con posterioridad, pero mientras tanto hay que aplicar técnicas de contención:

- En primer lugar, intentar mantener la calma. Es la mejor manera de afrontar el incidente.
- Emplear un tono de voz tranquilo y que transmita seguridad. Un tono de voz elevado o responder con gritos lo que puede hacer es activar la conducta violenta del niño.
- Si es posible, ignorar la conducta problemática.
- Solicitar la ayuda de otros adultos.
- Si fuera necesario, se deberá contener físicamente al niño hasta que se tranquilice, es decir, agarrarlo firmemente para que no agreda a otros.
-Y lo más importante: una vez pasada la crisis, el niño no debe conseguir haberse salido con la suya, sino que se le obligará a hacer lo que no quiso, o se le impedirá hacer lo que pretendía con su conducta violenta.

Cuando las aguas hayan vuelto a su cauce, será el momento de abordar educativamente la situación, para enseñar al niño a comportarse pacíficamente.
 

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