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¿Cuándo empezar a entrenar al niño a
hacer caca? La mejor edad
parece ser a partir de los 18 meses, pero todo ello
dependiendo de la madurez del niño
¿Cómo saber si un niño está ya maduro para aprender?
Esto es importante, porque “no por
mucho madrugar amanece más temprano”. Es mas, si se comienza
demasiado pronto costará mas tiempo y pueden aparecer
problemas emocionales.
Algunas de estas señales indicarían que ya se puede empezar
esta enseñanza:
-El niño ya ha dejado de hacerse cacas durante la noche
-El niño hace cacas de manera regular, por ejemplo casi
todos los días a la misma hora más o menos.
-El niño ya es capaz de sentarse en el orinal.
-El niño es capaz de indicar de algún modo que va a hacer
caca o que está haciéndolo.
-El niño es capaz de seguir alguna instrucción sencilla (por
ejemplo, ‘vamos a sentarnos en el orinal’)
Y si todavía no está maduro ¿cómo pueden los padres
ayudarle?
-El niño debe ver cómo los padres se
desenvuelven en el baño.
-Explicarle en su propio cuerpo el nombre y por dónde salen
el pis y la caca.
-Si el niño no las dice, enseñarle palabras para referirse a
la defecación, como 'caca', 'orinal'. etc.
-Asociar el mensaje: “Estás haciendo caca”, o “Vamos al
orinal (taza, váter,…) para hacer caca” cuando noten que el
niño está defecando, de modo que llegue a relacionar sus
sensaciones internas con el hecho de ir al baño.
-Enseñarle a quitarse la ropa, ya que ésta es una habilidad
previa para la autonomía. Se puede comenzar poniéndole ropa
holgada que se a pueda quitar con más facilidad.
-Enseñarle a seguir instrucciones
-Tener paciencia. No todos los niños evolucionan igual.
-Y cuando crean que ya es suficientemente mayor y carece
todavía de control, deberían consultarlo con el pediatra.
¿Qué actitud deben mantener los padres durante el periodo
de aprendizaje?
-Sentar al niño 10 minutos en el
orinal de manera regular, siempre a la misma hora. La mejor
hora sería después de desayunar. Pero si el niño hiciera
cacas regularmente a otra hora, también habría que ponerlo a
esa hora.
-Mostrarse pacientes y sin perder la calma, ya que este
control es difícil y no se adquiere “de la noche a la
mañana”.
-Cuidar que el momento sea agradable: un orinal cómodo (lo
mejor sería una silla infantil a las que se acopla el
orinal) o un adaptador de la taza del vater, quedarse con el
niño mirando un cuento, etc.
-Reforzar con abrazos, alegría, etc., el hecho de que haga
cacas en el lugar adecuado.
Bibliografía:
-Encopresis
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-Portarse
Bien
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