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CUÁNDO ENSEÑAR EL CONTROL DE ESFÍNTERES DURANTE EL DÍA |
Más sobre Control de Esfínteres |
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El aprendizaje del control de esfínteres (pis y caca)
durante el día depende de cada niño, de su nivel de madurez. El comienzo de la enseñanza del control de esfínteres se puede iniciar alrededor de los 18 meses, como norma general, pero antes debemos asegurarnos que el niño está maduro para ello. ¿Cómo saber si el niño tiene suficiente nivel de madurez? ¿Qué prerrequisitos deben darse antes de que se pueda aprender dicho control? Vamos a detallarlos: - El niño debe saber algunas palabras relacionadas con el uso del váter, como por ejemplo, pis, caca, orinal, etc. (aunque las diga a su manera), y debe diferenciarlas y entender lo que significan. |
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- También debe conocer las partes y
funciones del cuerpo relacionadas con el pis y la caca, por
donde salen, etc. Aprovechar la hora del baño para que el
niño las aprenda. El niño debe ver a sus padres,
especialmente al de su mismo sexo, como utiliza el váter. - Debe ser capaz de sentarse en la taza y/o en el orinal, y no debe tener miedo al agujero del váter ni al ruido de la cisterna, etc. - Debe distinguir entre estar mojado y estar seco. Cuando el niño se da cuenta de que se ha mojado puede asociarlo con las sensaciones de hacer pis, y de ese modo puede llegar a anticipar las ganas de orinar. Para ayudarle a diferenciar seco/mojado podemos preguntarle a menudo si va mojado, tocándole el pañal y haciendo que lo compruebe por sí mismo. - Debe diferenciar también entre ir limpio e ir sucio. Cuando observemos que el niño se va a un rincón o hace gestos de estar haciendo caca en el pañal, hay que decirle lo que está ocurriendo. También preguntarle si va limpio o sucio, que el lo compruebe, etc. - El niño debe saber ir al cuarto de baño por sí mismo. - También debe ser capaz de bajarse los pantalones y braguitas, y luego de subírselas. - Debe dar señales de cierta madurez y control de la vejiga y del intestino. Por ejemplo, el niño ya no se hace caca más de una vez al día, o permanece varias horas seco, o se despierta con frecuencia seco de la siesta. Todos estos aspectos debe estar presentes para iniciar la enseñanza del control de esfínteres durante el día. Si alguno/s no los tuviera adquiridos, es preferible centrarnos en que los aprenda antes de comenzar el entrenamiento. Dado que se trata de habilidades que todos los niños acaban consiguiendo no hay por qué precipitarse, es preferible que este proceso resulte una experiencia agradable para nuestro hijo.
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