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    CÓMO ENSEÑAR AL NIÑO A USAR EL VÁTER

 

Más sobre Control de Esfínteres

¿Cuando enseñar a un niño el uso del váter?.

Se puede intentar a partir de los 18 meses, aunque quizás la mejor edad sea a partir de los 2 años. Pero en cualquier caso existe un prerrequisito: antes de empezar a enseñar a hacer caca en el lugar adecuado, el niño debe ser capaz de sentarse sólo en el orinal.

¿Cómo enseñarle?

Hay muchos métodos y casi todos funcionan. No hay que tener excesiva prisa (es decir, no comenzar antes de que el niño esté maduro) ni tampoco ser muy insistente o severo (lo que puede hacer que el niño sencillamente se niegue).

-Cuándo enseñar el Control de Esfínteres durante el día

-Cuando y como enseñar el control de la defecación

C. Green enumera algunos métodos:
 
1- El método “olímpico”.
Lo denomina así porque los padres tendrían que batir casi un “record olímpico” para llegar a tiempo a sentar a su hijo en el orinal una vez que notan alguna señal de que inicia la evacuación. Es decir, habría que aprovechar que el niño inicia la defecación para intentar que la haga o la acabe de hacer en el orinal.

2- El método de la “gallina clueca”.
Consiste en poner al niño en el orinal una vez que se ha hecho caca encima, después de depositar ésta en el orinal. Se trataría de que asociara el movimiento del intestino con el orinal.
 
3- El método de “Job”.
Para dicho autor el método más adecuado, denominado así probablemente por la paciencia que precisa.
Se trata de sentar al niño en el orinal unos 5 minutos varias veces al día (por ejemplo, después de cada comida), y esperar que alguna de esas veces coincida con la evacuación.
Este método para funcionar necesita convertir en divertido el sentarse en el orinal, para lo que se recomienda no forzar, sino alentar a sentarse al niño contándole algún cuento, etc.
También se recomienda animar al niño con que algún familiar se va a poner muy contento si hace cacas dentro, etc.
Y el requisito más importante del método: montar una fiesta de alegría, besos, llamadas al cónyuge, etc., las primeras veces que tenga éxito, de modo que la asociación movimiento intestinal/orinal se afiance.

Este último método se puede combinar con el “olímpico”, es decir, cuando estamos poniendo al niño varias veces al día en el orinal una de dichas veces será cuando observemos alguna señal de que el niño inicia las ganas de defecar.

Bibliografía:
DOMAR NIÑOS. GUÍA PARA LOS PADRES CON HIJOS DE UNO A CUATRO AÑOS      COMPRAR ESTE LIBRO

 

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