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COMO HABLAR DEL ACOSO ESCOLAR CON NUESTRO HIJO |
Más sobre Bullying |
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Lo más importante es escucharle. Más que
hablar nosotros, el niño necesita sentirse comprendido.
Hay que practicar la llamada escucha activa o escucha reflexiva. Este tipo de escucha consiste en prestar atención al mensaje del niño sin hacer ningún juicio de valor, simplemente entendiéndole y poniéndonos en su lugar. Por supuesto, deben existir unas condiciones adecuadas (estar a solas, no tener otras ocupaciones en ese momento, etc.) para la comunicación. -No reaccionar desproporcionadamente ni perder los papeles. Actuar dejándonos llevar por la ira o la cólera no hará sino complicar el problema. |
-Cómo ayudar al niño que está sufriendo bullying. |
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-No reaccionar con agresividad. Aunque debemos dejar claro que la conducta del agresor es incorrecta y no tiene derecho a abusar de nuestro hijo, no por eso hay que referirnos a él con insultos. Debemos predicar con el ejemplo que la mejor respuesta a la agresividad no es una respuesta igualmente agresiva. -Aceptar los sentimientos del niño. Ante una experiencia de acoso lo normal es que el niño sienta tristeza, miedo y rabia. Si los padres reconocen y aceptan esos sentimientos, el niño podrá comenzar a superarlos. El quitar importancia a lo que siente, aunque sea para que se anime, no les ayuda. El niño debe afrontar esos sentimientos, y es a partir de esa conciencia como podrá mejorar. -Ayudarle a buscar
soluciones: Una buena manera es iniciar un “brainstorming” o
tormenta de ideas, es decir, pedirle que piense en el mayor
número de soluciones posibles; las anotaremos todas, aunque
parezcan descabelladas. Luego hay que pararse en cada una de
ellas y analizar su validez (si tienen más ventajas que
inconvenientes). La idea a transmitir es que el niño puede
encontrar la solución, para lo que el adulto le ayuda. Es la
mejor manera que aprendan a afrontar los conflictos y
solucionar los problemas de manera autónoma. |